Biblioteca Comunitaria Durito
¡No estamos muertos, andamos... ocupados! (y también de parranda)
sábado, 12 de abril de 2025
Animalitos en peligro
viernes, 27 de septiembre de 2024
La pulga aventurera y Ratones en la escuela
En la sesión del libro club El gato azul que lee en el tejado rosa de ayer jueves 26 de septiembre, (a la que asistimos las pequeñas Valentina y Alenca, además de Luisito, Adaly, Fernando y yo) leímos la aventura de una pulga que va a la feria de su pueblo montada en un perro y luego llega a una casa elegante en la cabeza de una señora copetona.
Tratando de salvar su vida en esa casa, la pulga se encuentra de repente dentro del agujero de un ratón; al llegar a esta parte de la lectura, las niñas comentaron que en su escuela ¡hay ratones!, acto seguido, Vale comenzó a contar cómo un día uno de esos ratones ¡se le subió! Ante nuestra sorpresa y preguntas acerca de si tuvo miedo o qué había hecho, continuó con la narración mostrándonos con su manita cómo con un simple golpe ¡lo mató!
La incredulidad se puso de manifiesto entre los presentes y de una u otra manera se lo hacían notar. Por lo que ella decidió repetir la historia, agregando algunos detalles más:
"Sí, un día se me subió un ratón a la cabeza. Estábamos en la escuela,
en el salón de arriba. Entonces le dí un manotazo y se murió. Luego,
lo agarré de la cola para lanzarlo por la ventana."
Como además contó que nadie vio, ni siquiera la maestra, la duda continúo pero retomamos la lectura del cuento para conocer que más pasó entre la pulga y el ratón.
Ejemplo 1. Pasamos de hablar de las pulgas a los piojos y garrapatas, entonces Luis sugiere a las pequeñas que busquen el Libro de los insectos para verlas.
Viernes 27 de septiembre de 2024.
viernes, 20 de septiembre de 2024
Cácaro o de cómo la biblioteca nuestra sí es comunitaria
Esta tarde nos reunimos en la Biblioteca Durito para ver una película.
La cita se agendó desde la semana anterior. "Alguien" llamado Fernando Saavedra comenzó a incitarnos al decir algo así como "yo traigo el pastel" (¿o dijo "la pizza"? Por su parte, Luis(ito), uno de los usuarios, prometió comprar una película para verla juntos mientras que Adali quedó en traer unos "bonice"... Además hubo otros 2 asistentes que votaron por ver un filme de terror o suspenso.
Durante la semana, varias personitas, que no habían estado en la biblioteca aquel día, me abordaron para confirmar el rumor de que pondríamos películas el jueves.
Hoy mismo, Renée me preguntó a qué hora empezaríamos porque minutos antes su tía Sandra se la llevaba (por lo menos la tía me preguntó hasta qué hora estaríamos allá). Minutos antes Emi me comentó que iría si le daban permiso.
Bárbara, la mamá de Isaac, me preguntó también si era verdad que veríamos películas en esta sesión. Como le respondí que lo intentaría debido a que sí teníamos la tele y el reproductor de DVD pero no cables, ella ofreció prestarme el suyo. Así que, más tarde, el primero que estuvo listo para irnos hacia la biblioteca fue Isaac con el aparato de reproducción. Llevamos además palomitas de maíz (que me preparó Fernando) y cada quien su botella Tupperware con agua simple, la mía color rosa, la de él casi transparente. Pasamos por Sofi, quien agregó su botella verde y un paquete de papas.
A Bruna no la dejaron ir porque no había terminado la tarea y, a decir de Isaac, Fer O., que andaba afuera jugando, no quería ir. Sin embargo, mientras yo intentaba poner la película, después de haber hecho un sorteo para decidir cuál veríamos, ella llegó junto con Caro (creo que así se llama la hermana menor de Cristal), quien me avisó que solo tenían permiso hasta las 6:45 por lo que algunos minutos después, a las 6:46 pm se retiraron preocupadas porque salían tarde.
Luis y Adaly se habían puesto de acuerdo: ella compró la película, nos invitó los raspaditos y él trajo sobrecitos de Tang sabor horchata que me parece que finalmente sí se tomaron pero... ¡sin agua!
La película que sí funcionó sin problemas fue la nueva, es decir la que compró Ada por sólo 12 pesitos con 10 historias. Después de haber probado con 3 discos, ya no les pregunté cual escogerían sino que puse la que trata del charro Negro. Ya habiendo comenzado, llegó Nurivan con uno de sus amigos del edificio 2C me parece,; ambos pidieron permiso de entrar a ver la película entregando un paquete de chicharrones. Para corresponder, yo les dí un plato con palomitas. Esta vez todos compartieron sus frituras menos Isaac. De repente, Nurivan me avisó que iría con Abril, su mamá, para decirle que estaba en la biblioteca; me gusta que haya comunicación y responsabilidad.
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| Asistentes esperando el inicio de la función |
En general, las y los presentes siguieron con atención la proyección: por ejemplo hubo respuestas a un acertijo planteado por uno de los personajes, hipótesis acerca de lo qué pasaría, sorpresas al reconocer a los personajes de las películas anteriores y hasta "shssss" solicitando silencio. Al final, alguien pidió aplausos. Por su parte, Nurivan dijo " Vine a ver una película pero ahora me voy muy triste porque Leo San Juan ya no...". Mejor no les sigo contando para no hacer spoiler, ¡qué tal que no la han visto!
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| Película La Leyenda del Charro Negro de Alberto Rodríguez. |
Ellos mismos, los niños, organizaron la limpieza de todos los cheetos, chicharrones y palomitas que habían dejado caer al piso. Junto con las niñas, barrieron, recogieron las sillas, anotaron sus nombres en la libreta. Isaac no ayudó más que a guardar su máquina porque "tenía que" ir al baño. Nurivan mencionó espontáneamente que la biblioteca era un lugar muy bonito porque se reunían a ver películas y convivían como en familia. ¡Espero que no lo haya dicho sarcásticamente!
Cuando subíamos de regreso hacia los departamentos, encontramos primero a 2 niñas que pusieron carita de desilusión al enterarse lo que habíamos hecho esa tarde en nuestra Biblioteca Comunitaria Durito, enseguida vimos a otras 2 con uno de los niños que la semana pasada votó por tener la función de hoy. Él al vernos puso tal cara de preocupación que exclamé "¡Olvidaste la cita!" a lo que respondió "¡Oh sí, y también olvidé llevar el libro de Los Insectos!". Les sugerí crear una alerta en su teléfono para recordar la cita semanal del libro-club.
JLeticiaG
Jueves 19 de septiembre de 2024.
P.D. ¡Hoy no tembló! (y si sí, ¡no lo sentí!)
lunes, 12 de agosto de 2024
Una biblioteca comuni… ¿qué?
Una biblioteca comuni… ¿qué?
por JLeticiaG
Comencemos por acotar que yo colaboro en la BCD todos los jueves, 2 horas. “BCD”, así la llamo yo pero su nombre completo es Biblioteca Comunitaria Durito.
¿Qué podemos decir de la BCD?
Platiquemos de su origen
Para empezar, cabe mencionar que “nació” incluso antes de la unidad habitacional que la aloja, hace por lo menos 30 años. De acuerdo a lo que me contaron los vecinos, la unidad Villa Nueva Tenochtitlán fue parte de un gran proyecto popular de vivienda generado por varios de los damnificados del gran sismo de 1985. Entiendo que los vecinos organizados buscaron dónde y cómo les construyeran sus hogares y después de varios años de lucha constante lograron obtenerlos en 1993. Ya antes de eso, en sus proyecciones colectivas habían contemplado varios espacios de uso común como canchas de juegos, áreas verdes y por supuesto una biblioteca. Por eso, entre todos, estuvieron haciendo y buscando donaciones de libros antes de llegar a vivir a los nuevos condominios, y en cuanto los inauguraron formaron un Consejo de Administración y varias comisiones para poder organizar la convivencia armónica entre los habitantes. Una de esas comisiones fue la de "Recreación, Cultura y Deporte" (o algo así) que realizaba actividades con niños y jóvenes, actividades que posteriormente servirían de ejemplo para lo que se realizaría en la BCD .
Y aunque nos tardamos prácticamente 5 años en ponerla en marcha (18 de abril de 1998) nunca ha dejado de funcionar.
Expliquemos su nombre
Se llama "biblioteca" por obvias razones: alberga miles de libros producto de donaciones de parte de la comunidad pero también de personas de fuera así como los acervos correspondientes al Libro-Club; es "comunitaria" porque somos nosotros, "la comunidad", quienes la atendemos. No formamos parte de la red de bibliotecas públicas por lo que tampoco contamos con personal asalariado. Nuestro trabajo se hace sin fines de lucro: la mayoría de nuestras actividades han sido gratuitas y solo unas pocas han requerido de cobrar cuotas de recuperación.
¿Y por qué Durito? ¡Ah, pues el nombre Durito se lo ganó en la segunda ronda de una votación contra Juan Rulfo! Me explico, para decidir el nombre que habría de llevar, se organizó un concurso en el que se propusieron nombres de autores mexicanos (como el del gran escritor jalisciense o el del poeta chiapaneco Jaime Sabines) además de aquel propuesto por mi cuñada Julia González. Junto al nombre que sugerían, los participantes en el concurso debían anexar una explicación del porqué de su propuesta.
El resultado de las votaciones nos sorprendió, ¡había un empate! Se organizó entonces una segunda vuelta y fue ahí que Durito le ganó a Juan Rulfo. Pero… aún no he dicho qué es Durito. No es qué, es más bien “quién”: es un escarabajo parlante. Es un personaje creado por el subcomandante Marcos. Sí, Marcos el del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el EZLN (porque Julia y mi hermano Raúl formaban parte de la célula zapatista que existió en esta unidad, el Comité Civil "La lucha se hace") .
Platiquemos de sus actividades (las de la BCD no las del Comité Civil)
A pesar del nombre, no sólo es una biblioteca; es más, en el principio sirvió sobre todo como ludoteca. Los vecinos voluntarios abríamos dos horas a la semana cada uno y los niños entraban en ella como abejas al panal para jugar. Poco a poco nos fuimos organizando para darles talleres y clases, ¡a ellos por supuesto pero también a nosotros los adultos !
En la BCD, hemos llevado a cabo talleres de manualidades y también de filosofía, de corte y confección y de estimulación temprana, de apreciación literaria y de psicología, de música y de preparación para exámenes de admisión a bachillerato y a licenciatura. La BCD ha sido sede de grupos de nutrición, de educación de adultos, de la tercera edad, de catecismo, de… En ella también hemos llevado a cabo ciclos y maratones de cine y también cine-debate, organizado festivales interdisciplinarios, realizado convivios...
Podríamos decir más bien que de biblioteca pasó a ser Centro de Cultura.
Veamos algunos de sus alcances
La BCD tiene su personalidad y su fama. La conocen de oídas muchos políticos y de vista algunos que incluso han aprovechado para tomarse la foto con ella al otorgarnos algún apoyo o al prometérnoslo. Tiene una página en Facebook con varios centenares de seguidores (840 exactamente hasta hoy 24 de septiembre de 2020).
Me parece que gracias a esa página fue que Néstor Ramírez Peña (ganador del Premio Nacional de Fomento a la Lectura en Comunidad 2006) nos vino a visitar en uno de nuestros cumpleaños. También gracias a ella, Karla Góngora nos encontró para dar el primer taller de filosofía para niños en el que basó su tesis de licenciatura y El lado amarillo de la vida (grupo de escolares adolescentes) organizó una campaña de donación de libros entre sus compañeros de secundaria para nosotros. ¿Y qué decir de todos los proyectos para los cuales el artista visual Gabriel Cruz Zamudio nos ha considerado (Agencia de noticias infantil La Lata por ejemplo)? Ahora mismo, gracias a su recomendación y al enlace con la FARO (Fábrica de Artes y Oficios) Tláhuac, estamos a punto de recibir artistas pagados por la Secretaría de Cultura Federal para pintar murales.
Mencionemos su mayor logro
Definitivamente, gracias al trabajo que realizamos en la BCD hemos ganado grandes amigos entre los promotores culturales o activistas: el actor Jesús Arriaga, la abogada Elizabeth Segura o la antropóloga Dení Sobrevilla por mencionar solo algunos de los más comprometidos externos a la unidad habitacional.
¿Y dentro? ¿Cuántos "usuarios" vecinos habrán utilizado la BCD, ¿y cuántos de ellos son también nuestros amigos? No lo sé a ciencia cierta, pero deben ser muchos. Lo recuerdo cada vez que me saludan al pasar... Los "chicos" que alguna vez tomaron clases o jugaron en la BCD son ya ”grandes”, y además ahora son padres o madres de familia y envían a sus niños a las actividades de la BCD. Mención aparte merece Carmen, una joven madre que ahora se ocupa de atender a las nuevas generaciones mediante apoyo a tareas.
Hablemos de mi relación con la BCD
He de decir que me la heredaron, o tal vez me la dieron en adopción. Un día, hace 22 años, me invitaron a participar en ella, a ser "voluntaria" lo mismo que a otros vecinos. Aceptamos varios, luego renunciaron unos, se aburrieron otros, se alejaron algunos más… Hace ya bastante tiempo que quedé yo a cargo. Soy la [ir]responsable de la BCD ante el Programa Libro-Club de la Ciudad de México y ante los vecinos. Soy enlace entre nosotros e instancias externas para que siga en movimiento.
En cada nueva actividad, en cada nuevo proyecto siempre espero a las masas pero si no llegan (como pasa muchas veces en cuestiones culturales), así haya una única presencia hago lo necesario para todo que se lleve a buen fin y con buenos resultados.
Particularmente, yo disfruto enormemente las sesiones semanales de lectura en “mi” Libro-Club “El gato azul que lee en el tejado rosa " (el 1014 en el programa de la ciudad) al que asisten sobretodo niños entre 6 y 12 años además de Adaly, la usuaria más vieja. Es la más vieja no por su edad sino por asistencia; ella que recién cumplió 18 años de edad ¡ya participaba en la BCD desde que era estudiante de primaria!
A lo largo de todos estos años, ha habido momentos en los que he perdido el ánimo debido a la escasa participación pero otros en los que trabajo con muchísimo gusto. En parte se debe a que me acompaña en la aventura mi pareja, Fernando Saavedra quien siempre está ahí, listo para poner la BCD “guapa”, ayudando en el mantenimiento de la infraestructura y la jardinería además de apoyar con la logística en los eventos y colaborar en la organización. Y la otra proviene de la convivencia con los socios del libro club y los usuarios de la biblioteca: es tan agradable compartir conocimientos, gustos, actividades… ¡En verdad que construir comunidad es muy gratificante!
Referencias
Bellinghausen, Hermann, “Regresa Durito versión freeware con nuevo comunicado del subcomandante Marcos” en la Jornada https://www.jornada.com.mx/2013/07/30/politica/018n1pol
Biblioteca Comunitaria Durito, página facebook https://es-la.facebook.com/pages/category/Library/Biblioteca-Comunitaria-Durito-224599154263391/
Góngora Calderón, Karla, tesis para obtener el título de Licenciado en Bibliotecología, La filosofía para niños como una ética aplicada que apunta hacia un proceso de liberación pedagógica / 2016 http://132.248.9.195/ptd2016/agosto/0749893/Index.html
González Valencia, Julia , Informe académico para obtener el título de Licenciado en Bibliotecología, Puesta en marcha de la Biblioteca Comunitaria Durito en la Unidad Habitacional Nueva Tenochtitlan http://132.248.9.195/pd2000/282732/Index.html / 2010
La lata http://lalataperiodicoinfantil.blogspot.com/
Ramírez Peña, Néstor, CV de Néstor Ramírez Peña consultado el 24 de septiembre de 2020 en https://issuu.com/mkt_media/docs/nestor_ram__rez_pe__a.docx
Fotos
Inauguración de la BCD 18 de abril de 1998
Gabriel Cruz con los integrantes del Periodico infantil La Lata 9 de junio de 2012
Entrega de la Donación de Libros por parte del Lado Amarillo 4 de junio de 2015
Fin del Taller Conversando con El Principito 28 de junio de 2015
Visita de Néstor Ramírez en el aniversario n° 18 el 14 de abril de 2016
Convivio de Fin de año 20 de diciembre de 2018
Adaly y Fernando pintando los juegos en el patio de la BCD 16 de mayo de 2020
Pinta de Murales Octubre de 2020
Primera versión de este escrito septiembre de 2020. Revisión y notas agosto 11 de 2024.
viernes, 2 de febrero de 2024
Enero 2024
Principio o fin
domingo, 3 de diciembre de 2023
Jornada Cultural con LC Cántaro de palabras
sábado, 25 de noviembre de 2023
PEQUEÑÍSIMA CRÓNICA QUE EJEMPLIFICA QUE SE COSECHA LO QUE SE SIEMBRA
O DE CÓMO LAS EMOCIONES ESTÁN A FLOR DE PIEL
Viernes 24 de noviembre de 2023
Fue muy lindo ver ayer, que cuando llegó Zuriel, un vecino relativamente nuevo en la unidad habitacional, a nuestra biblioteca comunitaria, los niños, uno a uno, dejaron de hacer lo que Diana les había solicitado para ir a saludarlo de mano. ¡Y qué gusto me provocó escucharlo responderles cada saludo mencionando el nombre del niño en turno! ¡Me sorprendió la súper memoria que tiene -apenas es la segunda ocasión que nos visita-. Le agradecí internamente la gran atención que puso para lograr aprenderse cada apelativo.
Gusto grande también me provocó ver a una de las niñas, ofrecerle su mano al tiempo que se presentaba diciendo "Yo, soy Sofi.", y rato después, a la "hora de la salida", cuando ya solamente quedábamos 4 adultos y Luisito, ternura, mucha ternura fue lo que sentí al escucharlo preguntarle a Uziel "¿Nos vamos juntos?"
Una emoción semejante había experimentado, una tarde del mes anterior, mientras realizaba una lectura en voz alta ya que los pequeños asistentes a la sesión comenzaron a aplaudir y a vitorear a Saúl, el nene de Perla, que llegaba después de varias semanas de ausencia, tomado de la mano de su mamá.
Alegría sentí al momento que Santi me decía que esa "había sido la mejor biblioteca" refiriéndose a la estrategia planteada por mi hija.
Y no un gusto, ni un gustísimo sino muchos, muchos, muchos gustos -grandes y pequeños- experimenté cuando ví la calificación que los presentes otorgaron a Diana levantando unanimemente su pulgar ¡todxs con los ojos cerrados!
Nota 2: Uziel está llevando a cabo terapias para recuperar su movilidad; en esta sesión, organizó además a los peques en 2 equipos para que jugaran "Serpientes y escaleras".





